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Poner el precio más bajo posible y cobrar el resto como “pluses”

Cobrar a los clientes el precio más bajo posible por un servicio o producto y después cobrarles como “pluses” el resto de servicios adicionales es una de las estrategias que ha llevado al éxito a las compañías áreas “low cost” y que pueden ser aplicadas por cualquier tipo de empresa. Como ejemplo, las líneas aéreas tradicionales como Iberia, Air France o KLM acaban de anunciar que van a cobrar por cada maleta que facture el cliente (hasta 50 euros por la segunda maleta en el caso de KLM, lo mismo que cuesta en algunos casos el propio billete de avión), una política que hasta ahora era una seña de identidad de compañías “low cost” como Ryanair. Se trata de cobrar un precio lo suficientemente atractivo para el cliente e ir cobrando después por todos los posibles servicios añadidos como el servicio de catering, el seguro de viaje, la posibilidad de escoger asiento en el avión, el embarque prioritario…