Acciona ha vuelto a poner en marcha su Plan Ahorro, Ropa Informal y Sostenibilidad para optimizar recursos energéticos y cumplir con el objetivo de ser una empresa medioambientalmente responsable. Esta iniciativa, que se integra dentro de su Plan de Eficiencia Ambiental 2008-2011, consiste en aumentar la temperatura del aire acondicionado en verano y situarla en 23-24 grados y combinar esta medida con una recomendación de vestimenta más informal para sus empleados que se traduce en eliminar la corbata, los trajes de chaqueta o la manga larga, a no ser que los compromisos laborales aconsejen lo contrario. En la campaña del verano pasado, la compañÃa consiguió un ahorro medio del 8,5% en el consumo eléctrico de climatización en los centros donde se implantó la medida. Además, en la sede central de la compañÃa en Madrid, el plan permitió un ahorro de 55.000 KWH, lo que supone evitar la emisión a la atmósfera de 20,6 toneladas de CO2, equivalentes a las emitidas anualmente por 1.720 árboles, al consumo de electricidad anual de 21 familias o a ir al trabajo andando en vez de en coche 5.370 veces, además del ahorro económico que suponen estas medidas para la compañÃa.
Todo el mundo sabe que al comprar mayores cantidades de un producto el precio unitario se reduce… pero, ¿aprovecha su empresa al máximo esa posibilidad de ahorro? Probablemente cuenta con una buena planificación de compras, pero es más común de lo que parece que varios departamentos o centros compren lo mismo, pero lo hagan sin acumular los pedidos, por lo que los precios no se vean reducidos. Un ejemplo válido para casi todas las empresas es el material de oficina, pero es probable que esto ocurra en otras partidas. Otra opción para comprar cantidades grandes es llegar a acuerdos con los proveedores para hacer una única compra de mayor volumen, pero que se sirva escalonadamente.
Los empleados son los primeros interesados en colaborar para que la empresa salga adelante y, además, conocen sus respectivas tareas con más profundidad que usted. Por eso, puede crear equipos de trabajo o abrir un concurso de ideas para que sus empleados sugieran dónde y cómo se podrÃan recortar gastos.
Parece un gasto menor, pero el material de oficina (bolÃgrafos, papel, tinta de la impresora…) termina suponiendo cantidades importantes de dinero. Del mismo modo que los consumidores intentan salvar la crisis escogiendo productos de marcas blancas en los supermercados, estas marcas son una buena opción también en material de oficina. Le permitirá ahorrar utilizando productos que le sirven exactamente igual que los que compraba hasta ahora.
Evitar gastos innecesarios y abaratar costes debe ser casi una obsesión en su empresa, pero no hasta el punto de que el único objetivo pase a ser la supervivencia. Si el ahorro de costes no va acompañado de creatividad, aportación de valor, calidad elevada y medidas positivas, la empresa se convierte en un “bunker” que destila pesimismo (algo que termina llegando a los clientes y transmitiéndose a los trabajadores)… y del que todo el mundo quiere huir. Un error habitual en tiempos de crisis es concentrarse tanto en reducir costes que se olvidan las necesidades de los clientes que deben seguir siendo la principal prioridad.
Ajuste lo más posible su stock de productos terminados a la planificación de ventas de su empresa; si su actividad lo permite, opte por un sistema “just in time” (fabricando solamente las unidades necesarias en el momento preciso). De esta forma ahorrará costes de almacenamiento, seguros, etc.


























