Del árbol a la mesa con un simple “click” de ratón. Esta es la estrategia que puso en marcha un pequeño agricultor de naranjas de Valencia que, a través de su web doñanaranja.com, hace posible que las naranjas que ayer estaban en el árbol mañana puedan estar en la mesa de un consumidor de cualquier parte de España. Un planteamiento similar han hecho los empresarios de interjamon.com, delcampoacasa.com,mariscodepaco.es y aldearural.com con sus respectivos productos. De este modo, se eliminan intermediarios y los productores pueden fijar un precio muy similar al del mercado del consumidor, cubrir los costes de producción y distribución y obtener un beneficio mayor.
Han quedado muy atrás esos tiempos cercanos en que las ventas crecÃan casi solas y se diferenciaba a los que tenÃan crecimientos de “sólo” un dÃgito de quienes los tenÃan de dos. Ahora que muchos se conforman con que las ventas sólo les bajen un dÃgito, hay que afinar en los análisis. En el reciente congreso de Aecoc, los presidentes de Mercadona y Consum incidieron en que si antes todas las ventas las medÃan en euros ahora las miden en volumen, en unidades. En definitiva, analice y compare el importe de sus ventas, pero también el de unidades, el de compradores, el de visitas, el de… y de todo ello saque conclusiones para averiguar cómo ha cambiado el comportamiento del consumidor. Porque debe partir de esta base: hoy el comprador actúa de una manera diferente.
Si su empresa ofrece vales restaurante a sus empleados o dispone de servicio de comedor, no puede suprimir unilateralmente este beneficio, ya que se considera que es un derecho adquirido. La clave está en pactar con sus trabajadores eliminar dicho beneficio a cambio, por ejemplo, de ofrecerles algún tipo de compensación, como puede ser una jornada intensiva durante un cierto tiempo, que les permita ir a casa a comer. Otra opción es suprimir este derecho adquirido a través de una modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Para ello, deberá seguir el procedimiento establecido en su convenio colectivo o, si éste no dice nada, en el artÃculo 41 del Estatuto de los Trabajadores.
A cambio de su dinero, los clientes -en tiempos de crisis lo mismo que en tiempos de bonanza- siempre quieren obtener lo mismo: el máximo valor. Lo que ocurre en tiempos de ajustes económicos es que los clientes se cuestionan más que otras veces si lo que están obteniendo realmente tiene valor. Por eso, este es el momento de demostrarles más que nunca que lo que usted les ofrece sà lo tiene. Analice a fondo el negocio, tenga muy claro qué es lo que reciben, aprecian y valoran sus clientes de él y proporcióneles más de eso: mejores productos, más calidad, más información, más beneficios, servicios extras, mejor atención al cliente… Sea cual sea su estrategia habitual, ahora más aún.
























