¿Están sus empleados a gusto trabajando en su empresa? ¿Hay “buen rollo” en su plantilla? Entonces, ¿por qué no plantearse que sean ellos los que protagonicen su próxima campaña promocional? Es lo que han hecho muchas grandes compañÃas a lo largo de los años. Por ejemplo, la marca de mayonesa Hellmann’s lanzó hace algunos meses una campaña en la que participaron cuatro de sus trabajadores en España, algo que también ha hecho Media Markt, al incorporar imágenes graciosas de sus empleados en los catálogos de ofertas. El BBVA también hizo que varios directores de oficina grabaran un video contando sus ofertas en productos financieros. Y Toyota, en medio de la crisis que le afectó el año pasado a causa de la revisión de algunos componentes de varios de sus modelos de automóviles, recurrió a una campaña en la que sus propios empleados reafirmaban su compromiso con la calidad del producto, todo para recuperar la confianza de los consumidores en Europa. Se trata de una estrategia que Siga leyendo
Los directivos de todo el mundo creen que la elasticidad (entendida como la capacidad de superar obstáculos y convertirlos en oportunidades y como la combinación de adaptabilidad, flexibilidad y determinación) es la cualidad clave que deben tener los empleados hoy dÃa. Estos directivos perciben a las mujeres ligeramente menos flexibles que a los hombres y por ello están diseñando programas para aumentar y fortalecer su elasticidad, según el estudio de Accenture “Las mujeres directivas y la elasticidad: perspectivas desde la alta dirección”, publicado con motivo del DÃa Internacional de la Mujer. Éstas son sus principales conclusiones:
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Para el 71% de los lÃderes empresariales la flexibilidad es algo muy importante para decidir a quién retener.
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El 60% de los directivos ofrece actualmente proyectos que favorecen el desarrollo profesional de las mujeres de sus organizaciones y el 40% prepara a este colectivo para asumir funciones de alta dirección.
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Pese a su compromiso con la elasticidad, el 48% de los directivos encuestados señala que no realizó cambios durante 2009 en los
La crisis ha provocado que no haya ningún tipo de lÃmite a la hora de lanzar promociones, por muy arriesgadas que parezcan, si se consigue el objetivo de seguir vendiendo. Un buen ejemplo es la inmobiliaria Cenis, que ofrece un contrato de seis meses de duración (con posibilidad de prórroga) a los clientes que compren uno de sus pisos. La oferta se amplÃa tanto a los propietarios como a sus familiares o parejas. Esta promoción se une a otras lanzadas por la compañÃa como “Volvemos a los años 60: paga por tu casa lo que pagaba tu abuelo”.
Dos actos tan sencillos como supervisar que se han desconectado todas las luces del centro de trabajo y que se apaga la calefacción o se baja el termostato cuando no hay nadie le ayudarán a reducir su factura energética. Implique a los empleados en el uso responsable de la energÃa. Además, si éstos tienen acceso a los termostatos, evite que los manipulen a su antojo (algo habitual en muchas oficinas) y fije una temperatura determinada. Si decide quitar la calefacción durante la noche, puede ser recomendable instalar un termostato programable que le permitirá, por ejemplo, conectarlo una hora antes de que entren a trabajar.
Si su empresa tiene excedentes de determinados productos, con el coste que esto supone (almacenamiento, seguridad, inmovilización financiera…), y ve difÃcil darles una salida inmediata, puede plantearse ofrecérselos a sus empleados a un precio inferior al de mercado. Puede comunicarles, a través del tablón de anuncios, el e-mail o la intranet, que han decidido realizar una venta interna (para empleados y con posibilidad, si asà lo considera oportuno, de extender la oferta a sus familiares y amigos) de determinados productos a un precio muy interesante para ellos. Se trata de ofrecerles un descuento (valore hasta dónde puede llegar para seguir obteniendo rentabilidad) que incentive la compra. De este modo conseguirá un doble objetivo: reducir stock y beneficiar a sus empleados.
Aunque en algunas compañÃas los empleados han sido considerados tradicionalmente con un público objetivo más o se les ha ofrecido adquirir productos o servicios de la compañÃa a un precio inferior al del mercado, ahora se ha dado un paso más y muchas empresas están lanzando campañas especÃficas de publicidad para que sus empleados “salven” las ventas. Como ejemplo, la empresa automovilÃstica BMW ha ideado una campaña de comunicación para concienciar a sus empleados de que compren y conduzcan exclusivamente coches de su marca. Por su parte, Panasonic ha pedido a los gerentes y administradores que compren productos de la compañÃa para aportar su granito de arena con la campaña “Buy Panasonic”. Y el presidente de Fujitsu ha enviado un email a unos 100.000 empleados de la compañÃa para explicarles lo positivo que serÃa que aumentara la tasa de empleados que compran PCs y teléfonos móviles de la marca.
























