“Date un capricho con Fruco”. Éste es el slogan de la nueva campaña promocional de esta compañía de alimentación por el que sortea 30 tarjetas regalo de 1.000 euros cada una entre los clientes que compren hasta el 11 de junio de 2010 cualquier variedad de tomate frito Fruco y envíen tres códigos de barras junto con el ticket de compra. Se trata en definitiva de apostar por el dinero (el mayor incentivo en los tiempos actuales), ofreciendo un regalo muy superior al importe del producto que el cliente va a comprar.
Para incentivar la demanda en sus establecimientos, Opencor ha llegado a un acuerdo de colaboración con la cadena de hoteles Tryp por la que regala a los clientes que gasten al menos 25 euros un bono promocional del 50% de descuento en estancias de dos noches en cualquiera de los hoteles de la cadena en Europa. La promoción se desarrollará hasta el próximo 31 de enero de 2010. Se trata de llegar a acuerdos con empresas de sectores de actividad complementarios para ofrecer al cliente un incentivo adicional que le anime a la compra.
Un eslogan llamativo para vender un descuento u oferta especial es una buena herramienta de marketing para animar a los clientes a la compra e incentivar así las ventas. Por ejemplo, Air Berlin ha lanzado una promoción exclusiva bajo el nombre “volar a precios de risa” por la que los clientes pueden volar a varios puntos de la Península Ibérica por 29 euros. Por su parte, Leroy Merlin ha lanzado una promoción especial bajo el nombre “La gran fiesta de tu casa” por la que ofrece descuentos especiales en gran variedad de artículos hasta el próximo 21 de diciembre. Además, cada día ofrece un descuento único adicional en un producto determinado. En una línea similar, Babies”R”Us, de la cadena Toys”R”Us, ha utilizado el argumento de la “semana de” para lanzar la “Semana de las sillas de auto para bebé”, por la que los clientes tienen un descuento de un 20% en estos artículos.
Recurrir a los incentivos al cliente como estímulo de venta tiene sus inconvenientes y, por eso, en muchas empresas utilizan poco este sistema. Pero ahora, en tiempos de crisis, recurrir a los regalos o a las promociones especiales puede ser necesario porque el objetivo prioritario es vender. Aproveche que las Navidades están a la vuelta de la esquina para atraer a sus clientes con una oferta estacional limitada en el tiempo que haga un guiño a esta época y que obligue al cliente a tomar una decisión rápida sobre la compra. Otra opción es dar algún regalo o incentivo por compras superiores a un importe determinado o regalar vales descuento por adquirir determinados bienes o servicios en próximas compras.
Se empezó por rebajar los precios para incentivar las ventas y se ha pasado a una fórmula más agresiva que consiste en garantizar al cliente el precio más barato o asesorarle para que compre el producto que más le conviene en función de la relación calidad/precio. Un ejemplo es Eroski, que acaba de lanzar el “Carro del ahorro”, una gama de productos de primera necesidad al mejor precio garantizado. Si los clientes encuentran más barato en otro establecimiento un producto similar a los que incluye el carro, la compañía se compromete a regalarles el producto y, además, a bajar su precio. Esta iniciativa se suma a la campaña “El más barato”, por la que Eroski comercializa 800 productos con un descuento permanente del 30%.
La empresa aseguradora Axa ha centrado parte de sus esfuerzos para incentivar las ventas en las pymes y autónomos. Para ello, ha lanzado Emprende Plus, una oferta específica para este colectivo, para ofrecerles soluciones aseguradoras adaptadas a las características de su actividad y con descuentos de hasta el 20%. Por contratar la póliza de incapacidad laboral temporal ofrece un descuento de hasta el 10% y si se contrata, además de esta póliza, otro u otros productos, el descuento llega al 20%.
























