Se trata de una idea que comenzaron a explotar las compañÃas aéreas “low cost”. Por ejemplo, Easyjet ofrece este servicio bajo el nombre “Speedy boarding” para los clientes que quieren evitar las filas en los mostradores de facturación y que desean ser los primeros en embarcar en el avión. Los pasajeros interesados pueden pagar un pequeño suplemento por cada viaje o adquirir una tarjeta anual. Pero esta idea también se puede aplicar a otros sectores en los que las colas pueden desesperar a los usuarios. Por ejemplo, el Parque de Atracciones de Madrid ofrece a los clientes que paguen un sobrecoste la posibilidad de ser los primeros en montarse en sus atracciones sin tener que hacer una larga fila bajo el despiadado sol veraniego.
La proliferación de compañÃas de bajo coste ha obligado a las grandes empresas a buscar su versión low cost para no perder clientes. Pero, si quiere convertir su empresa en un negocio de bajo coste o abrir una nueva división o segunda marca en esa lÃnea, ¿qué debe hacer?
* Centrarse únicamente en la necesidad básica de los clientes y eliminar todas las funciones del producto o servicio consideradas adicionales.
* Analizar, departamento por departamento, de qué estructura se puede prescindir de cara al nuevo servicio low cost.
* Centrar la mayor parte del trabajo y de los servicios en las nuevas tecnologÃas y fomentar la utilización de la página web corporativa.
Ser una tienda “low cost” no está reñido con ofrecer productos de alta gama si se cumple el objetivo de captar a un nuevo perfil de cliente o de ofrecer nuevas posibilidades a los ya habituales. Es el caso, por ejemplo, de la cadena de moda C&A, que acaba de lanzar en España una nueva lÃnea de ropa de gama alta para mujer denominada Yessica Pure, que rompe con los precios de menos de 9 euros habituales de la compañia. El objetivo de esta nueva marca es ampliar su oferta a la mujer joven, de entre 25 a 40 años de edad, con unos precios entre un 30% y un 40% más bajos que la competencia. Por su parte, la cadena de supermercados Lidl ha presentado una nueva gama de productos gourmet de marca blanca, con descuentos de hasta un 70% con respecto a los fabricantes de productos similares con los que compite.
La cadena de peluquerÃas EasyCut se ha inspirado en el low cost de las compañÃas aéreas para abrirse camino en el mercado. De hecho, se autodenominan como “la primera compañÃa de peluquerÃa de bajo coste en Europa”. Para adaptar este modelo de negocio low cost han creado una lista cerrada de precios en la que los clientes saben exactamente cuánto van a pagar por un corte, un peinado, etc., sin encontrarse sorpresas en la cuenta como un mayor precio por aplicar un champú especial. Además, han prescindido de todo lo que consideran que no es imprescindible para el cliente y que, sin embargo, repercute en el precio, como los cafés de cortesÃa o las revistas. En definitiva, se trata de ajustar los precios sin descuidar la calidad y eliminando todos los costes posibles.
























