Asegurar la rentabilidad es el aspecto más crÃtico en tiempos de crisis y si para garantizarla hay que eliminar productos o servicios que no funcionan como deberÃan no debe temblarle el pulso. Como ejemplo, la compañÃa aérea Spanair, que dentro de su plan de reducción de costes, con el que pretende ahorrar 100 millones de euros al año, ha decidido suprimir las rutas con pérdidas, como es el caso de los vuelos Madrid-Jerez. Además, va a reducir la flota de aviones, a renegociar contratos y a intentar pactar con los sindicatos reducciones de sueldo y modificación de algunas condiciones laborales.
La crisis no está reñida con crear una nueva empresa o aumentar el número de sucursales o de oficinas para captar un nicho de mercado cada vez más numeroso: el de los clientes que únicamente se fijan en el precio. Es el caso por ejemplo de Esloúltimo, que se presenta como “una tienda con tarifa plana para la nueva generación de consumidores”. A través de su portal en Internet (www.esloultimo.com) la compañÃa informa diariamente de novedades que van saliendo al mercado y luego en sus tiendas fÃsicas ofrece a sus clientes, pagando una cuota de 5 euros al mes, llevarse 5 productos (de entre más de 50 referencias) durante 15 dÃas para probarlos, utilizarlos y que luego decidan si los adquieren o los devuelven. Entre los productos que se pueden comprar se encuentran prototipos de móviles, ordenadores, consolas o aparatos de gimnasia de última generación.
Deshacerse de stocks, incentivar las ventas, promocionar nuevos productos o servicios y ser un escaparate para potenciar la imagen de empresa son algunos de los objetivos que se pueden conseguir exponiendo en ferias virtuales sectoriales. Es el caso, por ejemplo, de Feriamecanica (www.expomecanica.es), concebida para ser un núcleo permanente de información, en la que los expositores pueden actualizar sus datos y productos de forma instantánea y exponer su catálogo de productos tanto en inglés como en castellano. Otro caso es la Primera Feria Virtual de Venta de Stocks y Oportunidades, organizada por el Instituto de la Mujer y que se celebrará en la red, en la sección parque ferial de www.soyempresaria.com, del 21 de octubre al 3 de diciembre. Para participar como expositora (sólo pueden serlo mujeres) en la feria, las interesadas tienen a su disposición un stand virtual en el que podrán exponer las caracterÃsticas de su empresa y los productos que ponen a la venta como oportunidades.
¿Necesita dar salida a su stock acumulado o está buscando productos o servicios a un precio muy rebajado? Para cualquiera de las dos opciones puede plantearse apuntarse al sistema outlet, muy extendido en el sector textil (centros comerciales o tiendas creados para dar salida a los excedentes de ropa de marca a un precio sensiblemente inferior) y que se está ampliando a otros segmentos de actividad. Dos ejemplos de esto son www.outletmoto.com, especializada en stocks y liquidación de primeras marcas de accesorios para el motociclista y  www.outletdepisos.es, el primer portal de outlet inmobiliario de España que ofrece tanto a promotores e inversores como a particulares la posibilidad de comprar una o varias viviendas, tanto de segunda mano como nuevas, para dar salida al gran stock de inmuebles disponibles. A estos ejemplos hay que sumar otras iniciativas como la celebración del I Salón Madrid Low Cost (Salón de las Oportunidades Inmobiliarias) que se celebrará del 25 al 27 de septiembre, tras el éxito de la I Edición del Low Cost Barcelona, celebrado el pasado mes de junio.
Ante la caÃda de la demanda, dar un nuevo formato a productos ya consolidados es una buena opción. Asà lo han entendido empresas como Conservas Calvo, que ha ideado una nueva forma de consumo del atún, pensando sobre todo en el público infantil. Se trata de salchichas y hamburguesas refrigeradas de atún y salmón, una nueva gama de productos que la compañÃa ha empezado a promocionar este mes de junio. Con este lanzamiento, la empresa espera incrementar sus ventas y ampliar su mercado bajo el lema “la forma más rápida, divertida y saludable de comer pescado”.
En épocas de bonanza, las empresas se pueden permitir el lujo de mantener en su oferta productos o servicios que no son rentables (por cuestión de imagen, por ser productos tradicionales, a la espera de que la cosa cambie…) pero en tiempos en los que se impone la reducción de costes, hay que retirarlos sin contemplaciones. Asà lo entienden empresas como la cadena de supermercados DÃa, que retira de sus lineales los productos que no funcionan porque restan visibilidad al cliente sobre los que sà se venden y suponen además costes innecesarios, o Mercadona, que ha retirado 800 referencias de sus supermercados (tanto productos de marca propia como de otros fabricantes) dentro de su plan de optimización de costes.
























